sábado, agosto 30, 2008
Mi ruina nocturna
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Etiquetas: sexo, tinieblas, vísceras cráneos y otros huesos
jueves, agosto 21, 2008
Mi antiforma de dejarte
Publicadas por Neónidas: a la/s 12:14 a.m. 6 comentarios
viernes, mayo 09, 2008
W desaparecido
Todo fluye con una prisa demoledora, no hay forma de reaccionar o de improvisar, todo va al ritmo de un jazz paranoico, cubista, los muertos han olvidado por qué están muertos e intentan seguir con vida, hacer con lo que hacía mientras estaban vivos; se piensan en sus redes de putrefacción y no se dan por vencidos, intentan respirar hasta que desaparecen en una nube de smog apestoso. La muerte es autodefensa, nos separamos de la materialidad y de las sociedades para formar masas sin sentido, no hay nada peor que un grupo de muertos intentando analizar a los muertos, el infierno y sus alrededores, estudiosos de los muertos como especie, admiradores del comportamiento sicótico del muerto, y sin embargo no se dan cuenta de que ellos también están muertos, los sociólogos del infierno son una epidemia incontenible. Y luego el muerto que quiere analizar a un muerto, lo sienta en un sofá destrozado, sin pata delantera, descosido, del cual se desprende un olor a carne, carne fresa, pero eso, en el mundo de los muertos es asqueroso, tendría que estar podrida, y entonces el muerto le pregunta al muerto que por qué se siente así y el muerto dice que porque le tiene miedo a la muerte, entonces el cadáver, el Doctor Zombie se cruza de piernas y también olvida que él está muerto y más putrefacto que el muerto al que intenta llamar paciente muerto. En esta parte del infierno las mujeres son encantadoras, algunas no tienen ojos, o tienen los labios degollados y sangrientos, las tetas moradas y caídas, las uñas largas y enmohecidas, casi todas tienen el cabello largo y gris, parecen viejas, viejas que a la vista son bestias, pero que en el fondo emanan una belleza pura y que eso demuestra que las mujeres que van al infierno se arrepienten profundamente, y entonces aquí, en esta cloaca en llamas, las mujeres son poetas, son filósofas y pintoras, bailarinas y fotógrafas del pasado, recuerdan que en algún momento eran hermosas y aunque también olviden que han muerto, escriben versos sobre la vida, sobre el amor, porque el amor en el infierno es una palabra confusa, un verbo alejado de la tortura y la maldad, una sensación que duele inmensamente, y como las mujeres aguantan más dolor que los hombres, sólo ellas se atreven a hablar del amor, por eso están más putrefactas y su piel se desprende mientras caminan entre animales engusanados y centros de arte abandonados.
No hay sexo en el infierno, la mayoría somos católicos y un escritor chileno dijo que los católicos no se suicidan pero sí que se masturban, él no está aquí, porque de seguro está en el infierno de los intelectuales, que sin duda, ha de ser el peor de todos los infiernos. Y así, por las calles humeantes, ruidosas y llenas de basura y larvas, escuchas como se masturban los muertos, sabiendo que nunca alcanzaran un orgasmo, nunca terminaran, nunca derramaran su semen, entonces su masturbación es infinita y sus quejidos siempre se guardan entre los edificios y las ratas. W nos ha dejado solos, se ha desvanecido de este infierno en donde seguramente pronto terminaremos enloquecidos y olvidando que estamos muertos, enterrados o quemados. Nunca se duerme, nunca se sueña, es un insomnio constante que sin duda te acerca a la locura, pero la locura en este infierno no es locura, es síntoma, es vida, entonces la locura no se siente, se agiganta y absorbe hasta enmudecerte, se retroalimenta de los demonios que algunas veces pasan volando demasiado bajo y avientan gruñidos espeluznantes, es un halo de locura que sólo se siente cuando recién llegas, después lo olvidas, junto con tu mente y tus reacciones, olvidas que al estar muerto no hay nada que perder ni nada de que sorprenderte. Antes de que nos vayamos, de que nos olvidemos de nosotros mismos, pienso en W y lo imagino en su propio infierno, en donde sus órganos vitales han dejado de ser órganos y ahora son piezas de un ajedrez demoníaco, en donde sus pensamientos se transforman en gigantes y en brujas. Lo veo sentado en un cuarto oscuro, escuálido; y antes de que olvide que estoy muerto lo recuerdo como un buen muerto, un muerto que intentaba siempre estar bien muerto. El infierno, nuestro infierno no se acaba nunca, se escuchan los televisores aunque aquí no existan televisores, puedes ver por las aceras anuncios publicitarios y entonces quieres consumir todo lo que venden, pero sabes que no puedes comprarlo en ninguna parte porque en el infierno los publicistas son buenos, son ángeles que solamente quieren verte sufrir y agonizar. Y poco a poco olvidamos que estamos muertos, olvidados de un Belcebú, en una historia tan mefistofélica que aburre y deprime hasta el falso final, que la literatura no se siente más por aquí, se escucha un ligero susurro de alguien citando a algún poeta, a alguna escritora, o puedes de pronto mirar a lo lejos unas páginas medio escritas, se escucha una canción bailable y eso, es porque este infierno sigue siendo demasiado latinoamericano.
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Etiquetas: tinieblas
martes, abril 15, 2008
Aracne
Cuenta Ovidio en el libro sexto de sus metamorfosis, sobre el malhadado destino de la tejedora Lidia Aracne. Tan hábil en los giros de la aguja que hasta las ninfas iban a contemplarla. Así su arte le ganó fama y sentía en lo más profundo de su ser, que ella solamente, era dueña de las complicadas técnicas que requería el oficio de hilandera. Se pronunció maestra del zurcido y decía no haberse pinchado jamás la punta de un dedo. Su vanidad fue creciendo a la par del número de sus telas: paños finísimos punteados con las raras púrpuras de oriente, y lienzos en los que el ojo del artesano, jamás hubiese distinguido las hechuras. El entramado de sus diseños era tan perfecto, que parecían obra de la misma Palas-Atenea, divinidad protectora de artífices y sabios. Así un día se presentó la Diosa en harapos de anciana y advirtió a la Lidia de su presunción. Aracne ignoró a la vieja y se mostró renuente a desistir en los alardes de su breve gloria. Se descubrió Palas y retó a la necia. Confrontados los telares, cada una urdió en su tela fantásticos pasajes. Cuando tocó el turno de la Lidia, esta, maleada por el desmedido aplauso de sus admiradores, quiso provocar la prudencia de la hija de Zeus. Reprodujo las felonías y engaños de varios dioses. Palas, sin poder soportar la injuria, le soltó un golpe con la punta de su lanza. Justo después, anonadada por la furia de la diosa, Aracne se ahorcó de una viga. Extrayendo cierta hierba de sus vestidos, Palas restregó el cuerpo de la insolente, pronunciando un fatídico conjuro que convirtió a la altiva tejedora, en una espantosa araña. Y así, mis pesadillas parecen haber sido diseñadas por la misma Aracne. Están confeccionadas con la misma exactitud y esmero que cualquiera de sus míticos lienzos. Supongo, tiene un taller de máquinas en el fondo de mi cabeza, un almacén de estambres, y en la noche; el proyecto de bordar un sueño cada vez más perverso. Dormir es agitarse entre telarañas, tratar de librar la angustia de un miedo provocado por los ocupas de tu conciencia. Tarde o temprano, surge la esperanza de habituarse a los fantasmas, encontrar una lógica que los explique y verlos como ciudadanos de una polis de humo trazada por el ansia. Lo que me aterra es pensar que esta hilandera que anida en mi oreja, algún día llegue a sentirse ufana por el resultado de sus trabajos más siniestros. Y entonces llegue la Diosa - la mentora de tantas tejedoras- para desafiarla. Así mi cabeza sería el campo de combate, y en ella noche tras noche, sufriría la pesadilla de una afrenta que no me pertenece.
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miércoles, agosto 23, 2006
Enseñanzas y colmillos

-No, primero el laberinto, después el bosque-
-Pero el celeste nunca habló de un laberinto-
-Sin embargo está allí, y algunas noches la aurora lo oculta para que no tengas miedo-
-Siempre tengo miedo, miedo de mar, miedo de oscuridad, miedo de él...-
-Al alba el miedo come ausencias, augura amor falso para que de inmediato dejes de buscar "eso"-
-Hasta invisible llora y yo lo escucho, llora de una refracción muerta. ¿Dónde vive el prisma, el reflejo?-
-Vive en la gasolina, en el plástico y en las grandes cuidades que nunca viste-
-El laberinto ya no gira, habla de pasados en color, de caricias recogidas en la arena-
-La sangre es color arena, y el viento se llevará el sonido pérdido de éste bosque gris-
-¿Y sí las uvas de mis ojos revientan en mil sombras?, ¿Y sí las llamas se vuelven azules y las hojas comieran cristal?-
-Las preguntas no brillan, el árbol sucio brilla, en la televisión te dirán todo lo que quieras saber-
-Entonces el astuto celeste quiere beber de mis pies, lavar mi cabello y romperme las rodillas-
-Ahora empiezas a entender y como no hay mañana, es el ahora quien abre las estrellas-
-!Mira!-
-No, primero el laberinto, después el bosque-
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Etiquetas: tinieblas
jueves, agosto 17, 2006
"Santo Queer"
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Etiquetas: tinieblas
martes, agosto 15, 2006
BUDAPEST
A Peter Hegre.
Por medio de la delicia auditiva de Poni Hoax.
(Imagen: http://www.deviantart.com/deviation/16665802/)
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lunes, julio 10, 2006
Espectáculo vacío
Emerge desde una funesta pesadilla un circo al que le han robado los colores. Sobre las bóvedas telúricas de una catedral enterrada, aparece la carpa triste, confeccionada en jirones maltrechos de grises sin contraste. Ya no hay nada. Sólo quedó el tinglado umbroso y un contorsionista ahorcado con sus propias piernas. Huyeron los espectadores, suplantando con su griterío de pánico los aplausos que algún payaso les hubiera agradecido. ¡Hoy, los artistas montan su espectáculo de huecos infinitos! Un silencio malvado se presenta en la primera pista, está cargado dentro de un cañón y espera ser lanzado para azotar al universo. En la segunda, el viento hace acrobacias mientras mece a los trapecios. Y en la tercera, sonriente, el ladrón en su sueño lisérgico se asoma al fondo del caleidoscopio en donde ha escondido los colores.
(Foto:Floria Sigismondi)
Publicadas por Neónidas: a la/s 9:37 p.m. 6 comentarios
Etiquetas: tinieblas
domingo, julio 09, 2006
Bueno niños, no queríamos asustarlos, pero estamos en la Edad Malvada.

Es un hecho, definitivo, indiscutible; ya no queda nada por hacer, sin alternativa nos sentamos a ver el televisor y, sintonizando nuestro muy malversado noticiario preferido, somos testigos de cómo Los Hombres de Traje toman posesión de los papeles principales, bajan de la Torre Negra y, sin pudor ni rostros a contraluz, emergen, terroríficos profetas, a infundir una edad de pánico y desesperanza. Antes, cuando estos caballeros comenzaban a experimentar con el Poder de la Información, utilizaban títeres; nos servimos de un ejemplo para ilustrar: El muy tierno Juan Pablo II, el papa viajero; ¿a qué mente tan más siniestra y oscura, pregunto yo, se le pudo ocurrir una estrategia tan malévola? Era un actor quien realizó su más insuperable papel, hacerse pasar por un viejito tierno. Pero alguien estaba tras de él, los Hombres de Traje. Hoy, uno de ellos, El Oscuro Monseñor Ratzinger, ocupa, ya sin esconderse, su puesto. No puedo ni imaginarme las asquerosas intrigas cardenalicias dentro de la curia vaticana, seguramente Benedicto XVI, como todo un perverso jerarca renacentista, almacena veneno en el interior de sus anillos huecos espolvoreándolo sobre el coñac de sus adversarios. ¡Indiscutiblemente malvado!, pero no tanto como el Reality Show de ese pobre anciano, en la cúspide de la senilidad, con mente y cuerpo atrofiados, era un caso de trato indigno, de pisoteo a los Derechos Humanos, ahí estaba esta momia, afásica, con una mano inútil, humedeciendo con su baba de Gerber las hojas membretadas del discurso que tenía que cortar a medias, porque a esa edad era ya CLÍNICAMENTE IMPOSIBLE pronunciar lo que fuera ante una multitud mayor de la que se congregaría a un concierto de U2. Y luego, de vuelta al helicóptero y mientras le cambiaba el pañal a este miserable icono pop, Ratzinger pensaba: “Las tomas quedaron magníficas, la gente está conmovida, pude ver las lágrimas de los niños.”
Publicadas por Neónidas: a la/s 10:13 p.m. 3 comentarios
Etiquetas: hiperglobalia, religión, tinieblas



