Maravillado por la forma invencible, inclusive bestial y arrogantemente construida, saqué el último suspiro que sin saberlo, saldría como una inmensa bocanada airosa, un brutal tornado que se liberó hasta el cansancio dejando una ligera podredumbre en mis oscuros pulmones. Todavía nada de lo acontecido me impedía un razonamiento, una meditación inmediata para controlar el impacto, que a simple vista, siendo extranjero, dejaba en mí esa enorme construcción. Logré dos estados constantes de inmersión, catapultas estudiadas que recuerdo me dejaron una cefalea meticulosa. Entre ambos me situé como si de pronto fuera esa forma, una bruma que se dispersa con facilidad por la tierra hasta alcanzar cierta altura, una altura humana. Y en silencio, o lo que parecía en ese momento, aunque al fondo las voces y los aviones tronaran como laminas, me inventé una excusa para no llegar a una lipotimia sobreactuada. Intenté unificar mis pensamientos, lapidar el presente y sumergirme en algo que seguramente me desfragmentaría, o peor aún, me inmortalizaría en un segundo y no podría liberarme ya nunca más de aquella sensación tan escandalosa, con la cual sin duda alguna no se puede estar de pie. Comprendía que de ningún modo, a mi capacidad de supersticioso animal citadino, podría llegar a entender semejante epifanía. Sin embargo hubo un momento, entre el suspiro y la ceguera, en el que logré establecer una delicada conexión con la estructura, un ligero roce del cual me levanté como pluma enloquecida, como bestia enamorada. El tacto suavizó el golpe, lo trazó con una línea azulada que me indicaba la razón principal por la que yo, en primera persona y situado en segunda bajo la sombra amorfa, debía de exteriorizar la única idea fija por la cual todos mis pensamientos se habían desvanecido en aquella inminente pieza. Así comencé de forma repentina a recordar algunas cosas, demasiado precisas, recuerdos en el mar y casas que ya seguramente han muerto, el recuerdo de la imagen paralizada, el sonido de voces antiguas y llantos escondidos. Todo se había desfigurado en una sola masa que ahora se quedaría dentro de mí esperando, paciente e inconclusa, pero de cierto modo ahí, intocable para los sueños y que mientras estoy despierto se mueve como larva hambrienta, que con una estela de olor me indica cuándo y por qué no estoy listo para comprender sobre piezas perfectas, sobre ombligos astutos pero sobretodo, me da escozor al momento de intentar rivalizar con tan magnífico texto de epidermis.
domingo, junio 01, 2008
Estatuas ánonimas
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domingo, enero 06, 2008
Warsaw (En alta definición)
(En lecturas como la siguiente no olvide los altares. Es una refracción de veladora en un pueblo de Varsovia. Es el desecho de un olvido sobre un confesionario. Pornografía Lo-Tech para Santos que nunca figuraron en los libros del mundo)
Tuve un Santo y he olvidado su nombre. Ensimismado con la corriente que me llevaría a esos sitios de aguanieve. Encontré en la materia de mi plasma la figura con la que pretendía destruir el ocaso de tus párpados. Es erótico terminar en tus pesadillas, aventar mi malta en el ladrón de tus amores viejos. Ya son doce noches y mi Santo no aparece.
Iba desnudo
La primera vez llegó de verde, con la saliva menguante y diciendo frases. Muy indecente. Habló de viento en Sumatra y chispas de sangre. No salí de la cama pero luminoso y despistado se fue mi Santo mirándome al alba con las sábanas ahorcando mi entrepierna Entiendo de ventanas por las que entraría volando una pieza de polen, un colibrí en llamas y tus alaridos de calavera. Sé que algunas ideas se han desfigurado por la tiniebla de tu aliento.
¿Cuál Santo? Tenía los labios abiertos, los pies en hielo y ya no hablaba. Fijaba sus ojos en los cuadros y...
Santificado sea tu nombre
Un juego de oraciones para Santos perdidos, canto de limoneros en donde los terrenos baldíos tienen un papel importante
Hágase tu voluntad
Uniforme de enseñaza magnética para que por las noches la erección platique con tus intenciones mediocres
Perdona nuestras ofensas
Hoja de media mañana en mal rumbo, desconcertada al viento y con paraguas de china muy mal educada
...y creo que levitaba. Segunda visita, llovía en colapsos, mi Santo. No es placentero hablar de Santos desaparecidos. Intenté profetizar con mis escuadrones de glándulas. Fue un malentendido, estoy horrorizado de tantas y tan malvadas, creo que son flores
Santas flores
Siento que las estaciones y los templos, que los árboles, puentes sin suicidios en sus antecedentes penales, y siento en mis tatuajes que mi Santo, aunque no recuerde su nombre, estará pendiente de cuando me arroje.
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viernes, septiembre 07, 2007
Seminario Bouhard y varias leyes según Sir Ismael Carmichel (fragmento)
"En Okinadoj, las leyes no degeneran en el sexo, al parecer los Trimazikamno, se constituyen de tres leyes fundamentales para evitar el enamoramiento de la hembra, la primera es
Así que los músicos concientes del hecho y principiantes en la hiperestesia de la ley, nos hablan de forma tácita a través de ciertas notas que constituyen las primeras enmiendas, por citar un ejemplo; La primera Les jeux d’ eau a
Bibliografía:
“La música y su enseñanza desconocida a medida de las leyes universales” Azebedo Bandeira, Ed. J.LB
“Tratados archiabsurdos para dejar de enamorarse”
Rudolf Carl, Ed. J.LB
"Principios de Nycomante según Ismael VIII Nikos"
Desconocido.
"Seminario Psicomágico para las almas enfermas de enamoramiento falso"
Editado y publicado en 1867 por miembros de
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domingo, mayo 13, 2007
Tratado de la funcionalidad relativa aplicada en torno a la lejanía medular. (Fragmento)
El siguiente texto fue sacado de las bóvedas Kashkarianas allá en 1890. El antropólogo Judeas Koikwocz, falleció buscando algún dato de los Magísteres oscurantistas. El ideario relataba que hablaban de una forma de pensamiento involucrada con una luz gaseosa y epifánica. El texto fue rescatado recientemente por la historiadora Kika Homfaüer cuando por casualidad se encontró que un viejo de Komandrovia que vendía pescado frito, tenía como mantel los restos del tratado. De alguna forma extraña, la historiadora abandonó sus investigaciones y ahora vive cerca de Tuvalú sin conocerse bien su paradero. Antes de erradicar, donó el manuscrito al Centro de Investigaciones Metafísicas en Tokyo. Los estudios siguen girando en torno a ciertos pensamientos profános y apocalipticos. Científicos aseguran que el final se acerca mientras se preguntan ¿Qué diablos son los neónidas?
...La funcionalidad relativa de la lejanía es igual a la del tiempo, entonces ámbos se deconstruyen en una sola forma que en cualquier momento tiende a implotar. La variedad ambigua de la implosión se deriva del pensamiento básico humano por necesidad de organización neutral; sin embargo ambas partes pueden desconfigurarse con un simple razonamiendo de estructura cósmica. Entrando en el conocimiento real y catatónico de la hipercosmia, resulta que al momento de generar distancias, generamos tiempo, tiempos inexistentes dentro de la única materia estructurada, así, nos damos por vencidos al mínimo resultado. El organismo humano sufre de distancias tiempo-espacio que entonces no tendrían existencia, sólo actuarían por necesidad espiritual y puramente metafísicas. La masificación mental de la especie tiende a sacar resultados obvios dentro de su psique poco desarrollada, es por eso que la intervención planetaria dentro de sus más enérgicos resultados, nos muestra de manera sumamente poética la poca relación entre la lejanía transitoria. Así mismo la periferia celeste se aleja contemplativa de los absurdos razonamientos humanos, para adentrarse en su propio paralelismo tiempo-materia que construye a la forma misma dentro de sus necesidades de distancia. La lejanía no existe ¿Es el tiempo causante de las tragedias más irracionales? Al mirar consultamos aficiones efímeras, en realidad estamos entre la superficíe más bella del penínsular, la médula. Inconcientemente la mentira navega entre los hemisferios y la lengua. Interpretamos de forma pobre y subjetiva el principal funcionamiento del barco astral. A cada paso y a cada suspiro nos alejamos de nosotros mismos para sentirnos vivos sin saber que nos encontramos a distancias milenarias del verdadero estado hiperealista. Acuso directamente a las variables constantes y a las coincidencias astutas, insulto la forma y el estado intacto de la lejanía racional, escupo en las teorías pasajeras del tiempo-muerte-espacio ya que están repletas de palabrería sin sentido y al final terminan con una cita de algún neónida. Invito a la caída del neónida, supongamos que comienzen a desarrollar teorías metafísicas-neón-el dardo de pluma blanca; eso sería la mejor forma de relación para aquella implosión de la que hablaba...
Sin autor, Kashkar 1400-1500.
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domingo, marzo 18, 2007
De cuando el dolor... (Fragmento)
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martes, enero 30, 2007
Fontosito Metalmetomímbrico
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miércoles, enero 17, 2007
Espontáneo destello*
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jueves, enero 11, 2007
Acacia
Gurdjieff
Y sí de pronto, temblándo, rompiera con la carátula de mis mentiras, con la águda sombra fantasmal que quiere liberarse. Así en instantáneo, sedujera a las libélulas ahogadas para volver a ahogarlas en sus míseras lágrimas de ácido lisérgico. Hasta arrepentirme de estar vivo, de matarme lentamente con ideas psícoticas y absurdas en torno a la liberación de mis sentimientos. Rompérme, desfragméntarme en brillantinas polares para vivir por siempre en el interior de aquél oso blanco que llora tanto. Sí tan fácil fuera pedir mis alas de vuelta, quémarlas y después gritarle a las cénizas de pluma púrpura "¡¡A la mierda!!" pero no, no...Y suelto un estupor, un olor a tristeza patética que me atormenta por ser tan máquinal y estúpido, por volverme tan fúgaz y visceral. Entonces la culpa de no poder conocerme, de no saber quién soy, de no entender una puta mierda sobre las luciérnagas y las amápolas; porque a veces me voy brincando y otras sollozando, porque en realidad soy demasiado débil. Ni las sirenas ni las pleyádes me quitan la punzada tan inmersa. Así, de fácil, acariciar mi razón para volverla amante mía, beber café con mis miedos e invítarles un cigarrillo. Inventar un cielo con miel de acacia y chorreantes caigan los arieles y los querubines. Y me miro en el reflejo de la nada y encuentro sólo reflejo, me froto los párpados cada mañana de vaho y no se va el viejo demonio que se sienta todas las noches a confesarse conmigo, conmigo. Vivo lleno de mentiras, todo mentiras, camino en el umbral del descafeínado, del zombie pálido ya tan cliché que da lástima. Me rasco la cabeza sin sentir debilidad por mí mismo, escroto todas las posibilidades tan nítidas y propias de una danza de caracolas. No puedo alcanzar aquella manía del olvido, del entendimiento alucinógeno, y de nuevo...Cristalizo el tiempo, descóngelo a los fantasmas y es cuando sin pudor me pegan en el centro de mi vientre. Para qué no odiar, para qué odiar, no odio, en realidad medito y me digo "Tu vida no se te olvida" Al final me quema el arrepentimiento, mis reacciones de animal encendido por la ley natural del enfermo y siento que me voy, ajeno a mis ideas y mis pasiones, de repente explóto* y me tránsformo en todo aquello que solía ser, en todo aquello que lentamente se pierde cada vez más, cómo polvo de asteroide ezquizofrénico, soy yo, soy yo; el sauce llorón, el perrito de caricatura, el geek de Hollywood, el sensible innecesario, el retórico amargado y autoflagelado, ¡Qué pare ya! pero así es, y al centro de toda mi locura bailo un canción de Arcade Fire, leo a Gurdjieff y como bocadillos, camino a la sinfonía suave de una cuidad escasa, perturbada y violada, respiro profundamente, observo a las máquinas y justifíco las reacciones, así tiene que ser todo a bordo de ésta gran nave tan misericordiosa, y miro a las alturas en donde el cielo nublado no me deja ver nada, descubro el círculo y me pregunto...¿Quiero volver a enamorarme?
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martes, enero 09, 2007
COBRE

"Germinaba la noche
en ciudades de cáscaras sagradas,
en sonoras maderas,
extensas hojas que cubrían
la piedra germinal, los nacimientos.
Utero verde, americana
sabana seminal, bodega espesa,
una rama nació como una isla,
una hoja fue forma de la espada,
una flor fue relámpago y medusa,
un racimo redondeó su resumen,
una raíz descendió a las tinieblas."
-Pablo Neruda, Canto General
Silencio.
La Tierra Duerme.
La sierpe silba su canción de cuna, no digas nada, muslo sobre muslo, la hojuela germina en la fémina caída, catarata capilar sobre la faz en nieblas, primor de brea en el rincón primero, mira:
Sola en su sueño, sola en sus carnes, en su feria de carne, en su carnaval oscuro, juego de espejos y curvatura de meridianos secretos, axila y aureola, pezón calendario, edades doradas, los días se suceden en su acomodo esférico, no dice nada la tierra sueño profundo, ¡libera el virgo antes de que comience el tiempo!, el tiempo en germen, el tiempo en humus, el tiempo púbico, el tiempo ombligo, el tiempo en grano, el tiempo a granel, minuto por minuto, persona por persona, trazo por trazo en la sangre y la arcilla, embrión indígena, amor indiano.
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miércoles, enero 03, 2007
Ayer arcoiris
Ya zarpé.
El puerto se va alejando en lentitud pasmosa. No parece que éste barco tenga movimiento, a la popa observo el faro, de una ciudad, tan querida, tan odiada.
Ése faro...
faro de imágenes, faro de ti, faro de sangre, faro tuyo.
Tú; caminando, corriendo, tú alegre, triste, borracha, serena, dormida, derramando,
cantando...
Desnuda, en la cama,
me llamas,
insinuándome tu ardor de magma,
"Tengo frío" Me dices.
Y yo.
Con mis brazos te quemo, abraso tu cuerpo de sirena ambulante, te convierto en ceniza.
Me hago pequeño sobre tu pecho
donde se queda mi energía.
Sin embargo es tanto fuego que no puedes con aquello,
entonces,
cabes en la pama de mi mano ya cristalizada, te cuelas entre mis dedos y el viento te desvanece
para volverte pez.
¡Nooooo!
Y lloro
nadas
te alejas
De nuevo la popa, aquella cuidad es ya un punto en el océano, el faro ha desaparecido
y tú...
El viento fresco y salado me habla a la espalda; "Dónde irá éste barco"
Susurra..................................................................................................
Un sol a la mitad del horizonte, lentamente baja, se esconde orgulloso.
Imágenes.
Cristales.
Cientos de ellos flotando, se mueven despacio, y en ése moverse afloran arcoiris.
Un
g
_r
__i
___t
____o
Arranca de cuajo esa imágen tan hermosa, nada alrededor, calle vacía.
¡Pam!.
Vuelo.
¡Despierta!
¿Cómo, tú, quién es toda ésta gente?
¡¡Socorro!!
Sin embargo mis palabras inútiles no llegan a ningún sitio.
¿Por qué estoy atado?
Y tú lloras, me susurras que me quieres,
por qué no quieres que duerma,
estoy tan cansado.
El barco.
El sol tan bajo oculta casi toda la luz*
Curioso.
No hay estrellas en el celeste.
Será una noche cerrada.
El sol se ha ido.
Desapareció.
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martes, diciembre 26, 2006
Cuarentena mi medusa a la anémona en sol
Antes del ocaso.
Antes de la canción "Indie"
Caracolas de crisántemos oyentes;
Una que otra vez desplegaban llanto en la curiosa estopa del curtido campo.
Y en el espacio lejano, en el idioma lejano...ahí...se miraba al tiempo;
Cómo inversa melodía austera del caracol ausente.
Mil atardeceres en labio, mil amaneceres en mejilla suave de abril.
Abril de dunas.
Abril de torrijas.
En el centro del apocalipsis suena la historia.
Híbrida historia.
Pomposo cuento de dos humanos tan sólidos,
tan histéricos,
tan humanos,
humanos,
tan humanos.
Y miraba a la mar de ruinas pasadas,
de lunas violadas,
violetas violadas.
Sobre el suelo del cosmos derramaba su infinito grito.
Y allí ella, cristal líquido, diamante azulado,
sombra de tulipán abochornado.
Un whisky, dos, tres, cuatro...1742
pero al alba,
al unísono del cosmos,
el viento se detiene en libras,
en caducidad cero
Aún así miro por la ventana naval y vive allí...
en únidades de caracol,
en espiral de aumento,
en coyuntura de barniz...
Y sobre mí,
el cadaver bautizado del cometa
·Esmeralda·
caducó.
Historia de elefantes,
fábula de mamíferos enfermos de púrpura.
Cada cual,
vampiro de la esfera,
vampira de la médula...
bebe mi energía que mi cuerpo se agota de tantos dulces labios que me mandas.
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viernes, diciembre 22, 2006
Verano del 77

Algunas veces, simplemente no podía dejar de mirarle,
recargada en sus rodillas como si fueran dos algódones brillantes.
Nos alejábamos del susurro,
impacientes
para posarnos sobre el borde del puente y contar libélulas,
contemplar la fuerza del agua que por las tardes de julio...
se réflejaba en nuestras manos sucias.
Ella, se recogía el cabello húmedo,
insásiable,
cabello de lodo,
cabello de río.
Nunca contábamos los mismos dragones,
ella siempre decía que eran más, que yo los asustaba con mis chapotéos torpes.
Lanzábamos piedras púrpuras hacía la refracción que se desvanecía
de golpe,
la fuerza de sus brazos tostados me próvocaban
que sus hombros renácieran al sol,
como dunas espejeadas.
Al anochecer pasaba por mí,
en su vestido amarillo,
en su moño amarillo,
en su rugir amarillo.
Desde la ventana la dejaba esperando un poco para suspirar...
y de vez en cuando llorar.
Tomábamos ramas de la jacaranda,
una jacaranda ya cansada.
Inventábamos al universo y yo la rescataba.
Comíamos uno frente al otro sobre el pasto incándecente,
ella sonreía mirando hacia arriba,
sonreía a las constelaciones fulminántes,
sonreía río,
sonreía frambuesas.
Pocas noches la acompañé de regreso a casa,
la miraba subir las escaleras de madera,
con el vestido en vaivén de coplas nocturnas,
mostrando más allá que un par de muslos.
Antes de cerrar la puerta me miraba por última vez dejándome...
un guiño de despedida,
una ventisca de lejanía.
Soñábamos con los cometas,
con las caracolas de cristal,
con las anémonas vestidas de frac,
y así todo el verano.
La última noche la besé.
Labios vírgenes,
labios de colchón,
labios perfumados con algodón de feria,
labios de río.
Me miró con un destello*
que sólo ella tenía,
me tomó de las manos,
temblando,
y me confesó al oído;
"Hasta el próximo verano".
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domingo, diciembre 17, 2006
Ventanas de mi barrio (Fragmento)
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miércoles, diciembre 06, 2006
Odios ola caracola inversa del molusco en sangre...
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lunes, agosto 14, 2006
Venus Dracma
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martes, julio 18, 2006
Entrevista desde el celuloide a Milos
HL. ¿Los espejos?
M. Borges tenía razón, es una lástima que ahora su biblioteca viva dentro de él.
HL. ¿El sueño comulga con la realidad?
M. La vida es un sueño. El sueño es repetitivo. Segismundo lo sabe mejor que yo. (Risas) (Segismundo llega y se dispara en la cabeza, la entrevista sigue mientras él duerme)
HL. ¿El amor carece de sentido?
M. Nada carece de sentido, el amor no existe, pero se siente bien. No lo conozco, el universo fue hecho con conocimiento, no con amor, mi cosmos habla de sabiduría y el amor no es la mejor característica. El ser amoral acumula moléculas, la privatización de las estrellas y un planeta que no sabe amar. No lo necesita.
HL. ¿Antes de ser Dios?
M. Poesía, lo más cercano. Stravinsky o el IDM. Nada anormal, las flores que gozan, el “yo” que no puede fluir, el vivir una y otra vez. Los atardeceres, el metro, la lluvia, el no morir. La televisión que aumenta el deseo del mal. El neón…pero lo que más recuerdo…la soledad.
HL. ¿Alguna enseñanza desconocida?
M. (Lo piensa unos minutos) No. Ese conocimiento es muy elitista y no me invitan desde el Renacimiento.
HL. ¿El tiempo?
M. Qué…no sé de que me hablas. Hace tiempo que no escuchaba ésa palabra. Creo que ya no existe, pero en algún tiempo debió de estar por ahí. (Mira la hora y después avienta el reloj a la oscuridad, está consternado)
HL. ¿Extrañas vivir en la falsedad?
M. Tal vez, pero aquí siempre tengo caramelos.
HL. ¿Ódias tu uni -verso?
M. Me molesta no haber pensado en algo mejor.
HL. ¿Paras en el celuloide constantemente? ¿Derivas de la energía? ¿De verdad no amabas vivir aunque nada fuera real?
M. (Alcanzo a ver que derrama una lágrima antes de irse volando hacia una nebular que ya no existe)
Entrevista dedicada a la memoria de Dios.
00-00
Hombre Libélula.
(El tercer recuerdo no es nada. El tercer recuerdo es la vida terrenal de Milos. Como alguna vez nosotros llegamos a tenerla. Terminará la narración y el botón rojo será presionado.) (Matmos ambientará la sala y la lectura topográficamente, desde su estudio en el quirófano.)
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Memorias analíticas, metalmetomímbricas y neónidas ó Milos el Dios que amaba ser hombre
Milos carece de precisión estética. En la llanura de sus fauces sopla el aliento de las vírgenes. El suicida por naturaleza que ama las flores y vive en la falsedad melancólica de los desterrados. Un nacer en medio de la tempestad, una soltura de la paz. La belleza de “La Tempestad” el dulce sueño, la capacidad de ser el universo y la prolífica palabra; “Hijo mío, pareces emocionado, como de consternación. Ten ánimo, nuestras fiestas han terminado. Estos actores nuestros, como te avisé, eran todos espíritus, y se han fundido en el aire, en sutil aire, y, como la construcción sin cimiento de esta visión, las torres coronadas de nubes, los espléndidos palacios, los solemnes templos, y la misma gran esfera, con todo lo que le pertenece, se disolverá, y, como este espectáculo sin sustancia, no dejará atrás ni rastro. Somos de la misma materia de que están hechos los sueños, y nuestra pequeña vida se encierra en un sueño”1. Milos sueña con la vida desde su pequeño universo. (La pantalla sube lentamente y Autechre suena a lo lejos. Shakespeare también se retira de la sala con una grupi de 18 años; Se detiene en el pasillo de caoba para orinar sobre un asiento vacío mientras canta “I´m singing in the rain”)
Continuará...
Publicadas por Neónidas: a la/s 8:17 a.m. 2 comentarios
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