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domingo, junio 01, 2008

Estatuas ánonimas

Maravillado por la forma invencible, inclusive bestial y arrogantemente construida, saqué el último suspiro que sin saberlo, saldría como una inmensa bocanada airosa, un brutal tornado que se liberó hasta el cansancio dejando una ligera podredumbre en mis oscuros pulmones. Todavía nada de lo acontecido me impedía un razonamiento, una meditación inmediata para controlar el impacto, que a simple vista, siendo extranjero, dejaba en mí esa enorme construcción. Logré dos estados constantes de inmersión, catapultas estudiadas que recuerdo me dejaron una cefalea meticulosa. Entre ambos me situé como si de pronto fuera esa forma, una bruma que se dispersa con facilidad por la tierra hasta alcanzar cierta altura, una altura humana. Y en silencio, o lo que parecía en ese momento, aunque al fondo las voces y los aviones tronaran como laminas, me inventé una excusa para no llegar a una lipotimia sobreactuada. Intenté unificar mis pensamientos, lapidar el presente y sumergirme en algo que seguramente me desfragmentaría, o peor aún, me inmortalizaría en un segundo y no podría liberarme ya nunca más de aquella sensación tan escandalosa, con la cual sin duda alguna no se puede estar de pie. Comprendía que de ningún modo, a mi capacidad de supersticioso animal citadino, podría llegar a entender semejante epifanía. Sin embargo hubo un momento, entre el suspiro y la ceguera, en el que logré establecer una delicada conexión con la estructura, un ligero roce del cual me levanté como pluma enloquecida, como bestia enamorada. El tacto suavizó el golpe, lo trazó con una línea azulada que me indicaba la razón principal por la que yo, en primera persona y situado en segunda bajo la sombra amorfa, debía de exteriorizar la única idea fija por la cual todos mis pensamientos se habían desvanecido en aquella inminente pieza. Así comencé de forma repentina a recordar algunas cosas, demasiado precisas, recuerdos en el mar y casas que ya seguramente han muerto, el recuerdo de la imagen paralizada, el sonido de voces antiguas y llantos escondidos. Todo se había desfigurado en una sola masa que ahora se quedaría dentro de mí esperando, paciente e inconclusa, pero de cierto modo ahí, intocable para los sueños y que mientras estoy despierto se mueve como larva hambrienta, que con una estela de olor me indica cuándo y por qué no estoy listo para comprender sobre piezas perfectas, sobre ombligos astutos pero sobretodo, me da escozor al momento de intentar rivalizar con tan magnífico texto de epidermis.

domingo, enero 06, 2008

Warsaw (En alta definición)



(En lecturas como la siguiente no olvide los altares. Es una refracción de veladora en un pueblo de Varsovia. Es el desecho de un olvido sobre un confesionario. Pornografía Lo-Tech para Santos que nunca figuraron en los libros del mundo)

Tuve un Santo y he olvidado su nombre. Ensimismado con la corriente que me llevaría a esos sitios de aguanieve. Encontré en la materia de mi plasma la figura con la que pretendía destruir el ocaso de tus párpados. Es erótico terminar en tus pesadillas, aventar mi malta en el ladrón de tus amores viejos. Ya son doce noches y mi Santo no aparece.

Iba desnudo

La primera vez llegó de verde, con la saliva menguante y diciendo frases. Muy indecente. Habló de viento en Sumatra y chispas de sangre. No salí de la cama pero luminoso y despistado se fue mi Santo mirándome al alba con las sábanas ahorcando mi entrepierna Entiendo de ventanas por las que entraría volando una pieza de polen, un colibrí en llamas y tus alaridos de calavera. Sé que algunas ideas se han desfigurado por la tiniebla de tu aliento.

¿Cuál Santo? Tenía los labios abiertos, los pies en hielo y ya no hablaba. Fijaba sus ojos en los cuadros y...

Santificado sea tu nombre

Un juego de oraciones para Santos perdidos, canto de limoneros en donde los terrenos baldíos tienen un papel importante

Hágase tu voluntad

Uniforme de enseñaza magnética para que por las noches la erección platique con tus intenciones mediocres

Perdona nuestras ofensas

Hoja de media mañana en mal rumbo, desconcertada al viento y con paraguas de china muy mal educada

...y creo que levitaba. Segunda visita, llovía en colapsos, mi Santo. No es placentero hablar de Santos desaparecidos. Intenté profetizar con mis escuadrones de glándulas. Fue un malentendido, estoy horrorizado de tantas y tan malvadas, creo que son flores

Santas flores

Siento que las estaciones y los templos, que los árboles, puentes sin suicidios en sus antecedentes penales, y siento en mis tatuajes que mi Santo, aunque no recuerde su nombre, estará pendiente de cuando me arroje.

viernes, septiembre 07, 2007

Seminario Bouhard y varias leyes según Sir Ismael Carmichel (fragmento)

Poca la forma de una mantaraya o que el desierto compresor de imágenes nos quité el suave aliento de contemplar al sexo opuesto. Varias características de la primaria ley de Bouhard, nos muestran el cómo afecto de la amatoria trasgiversal. Las escuelas del Ritmo Trascendental al Latido Primario, hablan del curso agudo y la relación entre las primeras notas de Liszt y el enamoramiento infantil a una alma joven. Bouhard nos comenta en su desarrollo a la primera enmienda "Seminario Psicomágico para las almas enfermas de enamoramiento falso" que la sensibilidad transitoria no se ajusta a las leyes básicas del corazón, ya que los fluidos hipocrónicos de la vena carótida, se adjuntan con la avance estelar de la luna Kyronte en la lejana y conocida galaxia de Vymonterius. Lo que la escuela desarollada a mediados del siglo XVIII y dirigida por el conocido y polémico Sir Ismael Carmichel, intentaba enseñar a las sociedades románticas de aquella época, que el proceso químico y constituido a base de líquidos universales similares a los que se encontraban en el geiser de Groenlandia, Nimotriekg, solo denotaban la poca capacidad para comprender el hecho primario y secundario de la ley Bouhard "El hecho causa del enamoramiento falso, empieza por inútiles salivaciones que gotean a través de la cavidades del cuerpo; ojos, oídos, nariz, ano, pene o vagina y boca" Como era de esperarse, el seminario fue dictado de herejía y clausurado, a Sir Ismael no se le volvió a ver por Europa hasta ciento cincuenta años después, justo antes de que el Adversus Annulares diera a la luz. Se decía que vivió en Siberia todo ese tiempo, que la fiebre del oeste del sol, lo llevó a la gran búsqueda del conocimiento Universal, dictado por Bouhard al principio de los libros del mundo. En "Principios de Nycomante según Ismael VIII Nikos" se narra en un párrafo que según los sinodales de la escuela del Ritmo Trascendental han traducido de la siguiente forma y aplicado como leyes primarias para el viejo estudio de la forma Bouhard:

"En Okinadoj, las leyes no degeneran en el sexo, al parecer los Trimazikamno, se constituyen de tres leyes fundamentales para evitar el enamoramiento de la hembra, la primera es la Santa Afirmación, bajo ninguna circunstancia se deberá oler la parte base inferior al cuello, ya que ahí se forman las glándulas sedentarias para la perdida de memoria y concentración, la segunda es la Santa Negación, se prohíbe el uso de la palabra en el sexo opuesto para líneas de comunicación, ya que puede haber deformaciones en el esquema básico y la información podría desviarse hacía la poesía, y la tercera es la Fantasía Imaginativa, tu archiabsurdo cerebro podrá vivir por ti, al contacto físico dejarás de existir."


Así que los músicos concientes del hecho y principiantes en la hiperestesia de la ley, nos hablan de forma tácita a través de ciertas notas que constituyen las primeras enmiendas, por citar un ejemplo; La primera Les jeux d’ eau a la Villa d’ Este, cuarto número para piano en re menor, dicta una por una las principales funciones de los seminarios de Bouhard escritos por Ismael Vykarius VIII en la tercer alma. El cause efecto que al leer los tratados se genere, es simple cuestión de negación a la simple realidad de que enamorarse, es una ley cósmica situada en el grado más bajo de la evolución universal.





Bibliografía:


“La música y su enseñanza desconocida a medida de las leyes universales” Azebedo Bandeira, Ed. J.LB

“Tratados archiabsurdos para dejar de enamorarse”

Rudolf Carl, Ed. J.LB

"Principios de Nycomante según Ismael VIII Nikos"

Desconocido.

"Seminario Psicomágico para las almas enfermas de enamoramiento falso"

Editado y publicado en 1867 por miembros de la Escuela del Ritmo Trascendental al Latido Primario.

domingo, mayo 13, 2007

Tratado de la funcionalidad relativa aplicada en torno a la lejanía medular. (Fragmento)

A mi bello Gerathö


El siguiente texto fue sacado de las bóvedas Kashkarianas allá en 1890. El antropólogo Judeas Koikwocz, falleció buscando algún dato de los Magísteres oscurantistas. El ideario relataba que hablaban de una forma de pensamiento involucrada con una luz gaseosa y epifánica. El texto fue rescatado recientemente por la historiadora Kika Homfaüer cuando por casualidad se encontró que un viejo de Komandrovia que vendía pescado frito, tenía como mantel los restos del tratado. De alguna forma extraña, la historiadora abandonó sus investigaciones y ahora vive cerca de Tuvalú sin conocerse bien su paradero. Antes de erradicar, donó el manuscrito al Centro de Investigaciones Metafísicas en Tokyo. Los estudios siguen girando en torno a ciertos pensamientos profános y apocalipticos. Científicos aseguran que el final se acerca mientras se preguntan ¿Qué diablos son los neónidas?


...La funcionalidad relativa de la lejanía es igual a la del tiempo, entonces ámbos se deconstruyen en una sola forma que en cualquier momento tiende a implotar. La variedad ambigua de la implosión se deriva del pensamiento básico humano por necesidad de organización neutral; sin embargo ambas partes pueden desconfigurarse con un simple razonamiendo de estructura cósmica. Entrando en el conocimiento real y catatónico de la hipercosmia, resulta que al momento de generar distancias, generamos tiempo, tiempos inexistentes dentro de la única materia estructurada, así, nos damos por vencidos al mínimo resultado. El organismo humano sufre de distancias tiempo-espacio que entonces no tendrían existencia, sólo actuarían por necesidad espiritual y puramente metafísicas. La masificación mental de la especie tiende a sacar resultados obvios dentro de su psique poco desarrollada, es por eso que la intervención planetaria dentro de sus más enérgicos resultados, nos muestra de manera sumamente poética la poca relación entre la lejanía transitoria. Así mismo la periferia celeste se aleja contemplativa de los absurdos razonamientos humanos, para adentrarse en su propio paralelismo tiempo-materia que construye a la forma misma dentro de sus necesidades de distancia. La lejanía no existe ¿Es el tiempo causante de las tragedias más irracionales? Al mirar consultamos aficiones efímeras, en realidad estamos entre la superficíe más bella del penínsular, la médula. Inconcientemente la mentira navega entre los hemisferios y la lengua. Interpretamos de forma pobre y subjetiva el principal funcionamiento del barco astral. A cada paso y a cada suspiro nos alejamos de nosotros mismos para sentirnos vivos sin saber que nos encontramos a distancias milenarias del verdadero estado hiperealista. Acuso directamente a las variables constantes y a las coincidencias astutas, insulto la forma y el estado intacto de la lejanía racional, escupo en las teorías pasajeras del tiempo-muerte-espacio ya que están repletas de palabrería sin sentido y al final terminan con una cita de algún neónida. Invito a la caída del neónida, supongamos que comienzen a desarrollar teorías metafísicas-neón-el dardo de pluma blanca; eso sería la mejor forma de relación para aquella implosión de la que hablaba...

Sin autor, Kashkar 1400-1500.

domingo, marzo 18, 2007

De cuando el dolor... (Fragmento)




La precisión del dolor muchas veces es cuestionada por la causa, y nos damos la media vuelta sin dejar rastro o mínima deducción de los hechos que en realidad carecen de sentido. Fue por la tarde, siempre es por la tarde, regresaba del cine en donde dieron una versión añejada y sosa de una novela de Houellebecq. Normalmente las calles de Madrid son una eterna e inmesurable forma de sentirte pequeño y absurdo, de generarte un espasmo poco convincente sobre tu capacidad para generar olvido. La tarde en general se forma através de una masa ectoplásmica que viene del sur, levanta pocas nubes naranjas y no hay reflejo, porque el reflejo en base de refracción no existe por aquí. Todavía se me llenan los ojos de sangre y las manos se me enfrían cuando pienso en esto, no alcanzo el conocimiento suficiente para entender la razón que tenía aquella mujer, fue así, se me abalanzó de entre las sombras la manera tan brutal en la que se quitó la vida. Escuchaba en el iPod, por mera coincidencia, a Nick Drake, tarareaba River Man. Y sin sospechar de que aquella calma no era normal en un sábado, me dejé llevar por la poca sinceridad del viento. Ella llevaba unas botas de plástico rojas, el abrigo a medio hombro y su cabello rubio con flequillo no se movía. A veces el dolor que sentimos en alguna parte del cuerpo es a la vez un impulso conductor de reacciones equívocas. Las personas se matan por múltiples razones de las cuales todas ellas, son válidas. Nos querémos quitar la vida por que nuestro matrimonio es horrible y no sabemos cómo terminarlo, o por que nuestro matrimonio se terminó y lo deseamos de vuelta. La realidad es que aquella mujer no deseaba vivir más, no quería seguir siendo parte de esta realidad que algunas veces duele tanto. Tuve que ser el espectador, el oyente, el testigo autista de como la muerte se lleva a una persona, de como su cuerpo se vuelve una liga etiquetada por visceras y sangre. Parecía que la noche no iba llegar nunca, que el abrigo sobre la calle se iba a quedar allí por siempre. Y me senté a sacar respiros inmundos, a intentar soltar un grito que no salió nunca. Miraba a mi alrededor y sólo niebla, colores, hasta que caí en un profundo desmayo. Siempre quiero poner una canción de fondo a mi vida y que de pronto todo se vuelva como un videoclip de Gondry o Albertin. Sin embargo ahora prefiero que el soundtrack de mi vida sea tocado por Michael Nyman. Así es que somos de incoherentes y anhelamos las formas más básicas para que al final te arrojes de un puente y nadie toque nada de fondo o haya un gran director diciendo corte. No hay fórmulas para el dolor, ni conocimiento suficiente para canalizarlo. Pero sí que hay interpretación para la soledad o el desamor, y nos levantámos por las mañanas y deseámos que el universo sea igual de amoral que nosotros, eso no pasará nunca. Aquél día me fuí a casa después de hablar con un par de policías, me recosté en mi cama y no quise hablar con nadie. Lloré. Lloré por mí, por no darme cuenta de que al final la vida es la materia más incipiente y efímera, que lo único que nos queda es la falsa salvación de que después de la muerte vamos a ser realmente felices, y que nadie sabe decirnos nada al respecto. El oceáno, las nubes grises gritando, el árbol lleno de secretos, la torre de comunicación iluminada en navidad, el metro repleto de gente sin rostro, la ventísca de octubre en nuestros hombros erizados, el café por la mañana, las frutas, la cebra llorando, el baile de las medusas, el estertor del neón a mitad de una carretera oscura, la caricia oyente de una mujer, el beso en el lóbulo, la penetración confidente e íntima en una noche de verano, el rugir de los grillos, Sigur Rós tocando en Viena, mi primer MDMA, lágrimas de adios, lágrimas de hola, lágrimas de dolor; y así se llena nuestra vida, con lágrimas falsas que por más que salgan, no cambiarán nada nunca.

martes, enero 30, 2007

Fontosito Metalmetomímbrico

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miércoles, enero 17, 2007

Espontáneo destello*




Se tocó el cálido pecho con las dos manos mientras recargaba el mentón en ellas. La fuerte presión instantanéa le pareció como aquél flash de polaroid que alguna vez le llegó a sorprender. Sabía que el dolor era temporal, como una hoja pálida, suicida, que se deja bamboléar por las coplas del viento en octubre. Se percató del sudor grísaceo que poco a poco se generaba en aquellas palmas ya sin color. La sensación de niebla, los ojos inyectados con sangre vecina por la terrible capacidad que tenía para generar olvido. No dudo en soltarse rápidamente y expander sus brazos al unísono del rugir callejero. Miró contemplativo el movimiento ámorfo que le procesaba cierta paz de la cual se sentía absorbido. Y como gota de abril estaba ella, sentada en piedra de ajenjo, disparando miradas ausentes hacia sus brazos en avioneta celeste. Sufrido Ícaro al centro de la calle, lagrimero explosivo de la nebular cosmopolita. El cielo aventó unos rayos espásmodicos sobre aquellos hombros de rayuela mágica. Acercándose en revoluciones le generó una sonrisa que apartir de ese revelar no olvidaría nunca. Ella, azafrán en flor, lúnatica y preciada forma de algodón azúcarado con grosella. Él, ídilico entusiasta enamorado de las alas incóncebibles. La tomó de la mano. La señaló con sus pupilas de destello alucinante y la invitó a volar a las fauces del eterno laberinto. Caóticos argonautas del espacio se alejaron de una realidad máquinal que nunca fue importante. Al mirar de los méteoros y las pulpas de cosmos, se besaron en cardiácas melodías que nunca habían sido escuchadas. Astutos frutos del miraflor, impacientes espirales de lengua en carbón, así, sobrepasaron al tiempo y se desfragmentaron en miles de soles que en calma se volvieron polvo de animal enamorado. Girando sobre dunas de desierto, chispeando lágrimas de glucosa adherida, pisando fluídos de callejuela en brama, entre ellos, sólo ellos...sin embargo, la importancia de la gente concentrada a su alrededor, no detuvo su viaje infinito sobre la acera, se quedaron en aquél universo médular por siempre.

jueves, enero 11, 2007

Acacia


"Deben ver que en la vida uno recibe exactamente lo que uno da. La vida es el espejo de lo que uno es; está hecha a nuestra propia imagen. Ustedes son pasivos, ciegos y exigentes. Lo toman todo, lo aceptan todo sin nunca sentir obligación alguna. Su actitud hacia el mundo y hacia la vida es la actitud de alguien que tiene derecho a exigir y a tomar para sí, que no necesita pagar ni merecer. Creen que tienen derecho a todas las cosas por simplemente ser lo que son. No se dan cuenta de esto. Pero es eso en ustedes lo que separa un mundo de otro"

"Verás que no eres lo que crees ser. Verás que hay dos en ti. Uno que no es y, sin embargo, juega el papel del otro, y uno que es, pero tan débilmente, tan impermanentemente que se desvanece tan pronto como aparece. No puede soportar la mentira. A la menor mentira, se evapora. No pelea ni resiste, está perdido por adelantado. Aprende a observar hasta que hayas visto la diferencia entre tus dos naturalezas, hasta que hayas visto en ti al mentiroso, al impostor. Cuando hayas visto tus dos naturalezas, ese día la verdad habrá nacido en ti".

Gurdjieff



Y sí de pronto, temblándo, rompiera con la carátula de mis mentiras, con la águda sombra fantasmal que quiere liberarse. Así en instantáneo, sedujera a las libélulas ahogadas para volver a ahogarlas en sus míseras lágrimas de ácido lisérgico. Hasta arrepentirme de estar vivo, de matarme lentamente con ideas psícoticas y absurdas en torno a la liberación de mis sentimientos. Rompérme, desfragméntarme en brillantinas polares para vivir por siempre en el interior de aquél oso blanco que llora tanto. Sí tan fácil fuera pedir mis alas de vuelta, quémarlas y después gritarle a las cénizas de pluma púrpura "¡¡A la mierda!!" pero no, no...Y suelto un estupor, un olor a tristeza patética que me atormenta por ser tan máquinal y estúpido, por volverme tan fúgaz y visceral. Entonces la culpa de no poder conocerme, de no saber quién soy, de no entender una puta mierda sobre las luciérnagas y las amápolas; porque a veces me voy brincando y otras sollozando, porque en realidad soy demasiado débil. Ni las sirenas ni las pleyádes me quitan la punzada tan inmersa. Así, de fácil, acariciar mi razón para volverla amante mía, beber café con mis miedos e invítarles un cigarrillo. Inventar un cielo con miel de acacia y chorreantes caigan los arieles y los querubines. Y me miro en el reflejo de la nada y encuentro sólo reflejo, me froto los párpados cada mañana de vaho y no se va el viejo demonio que se sienta todas las noches a confesarse conmigo, conmigo. Vivo lleno de mentiras, todo mentiras, camino en el umbral del descafeínado, del zombie pálido ya tan cliché que da lástima. Me rasco la cabeza sin sentir debilidad por mí mismo, escroto todas las posibilidades tan nítidas y propias de una danza de caracolas. No puedo alcanzar aquella manía del olvido, del entendimiento alucinógeno, y de nuevo...Cristalizo el tiempo, descóngelo a los fantasmas y es cuando sin pudor me pegan en el centro de mi vientre. Para qué no odiar, para qué odiar, no odio, en realidad medito y me digo "Tu vida no se te olvida" Al final me quema el arrepentimiento, mis reacciones de animal encendido por la ley natural del enfermo y siento que me voy, ajeno a mis ideas y mis pasiones, de repente explóto* y me tránsformo en todo aquello que solía ser, en todo aquello que lentamente se pierde cada vez más, cómo polvo de asteroide ezquizofrénico, soy yo, soy yo; el sauce llorón, el perrito de caricatura, el geek de Hollywood, el sensible innecesario, el retórico amargado y autoflagelado, ¡Qué pare ya! pero así es, y al centro de toda mi locura bailo un canción de Arcade Fire, leo a Gurdjieff y como bocadillos, camino a la sinfonía suave de una cuidad escasa, perturbada y violada, respiro profundamente, observo a las máquinas y justifíco las reacciones, así tiene que ser todo a bordo de ésta gran nave tan misericordiosa, y miro a las alturas en donde el cielo nublado no me deja ver nada, descubro el círculo y me pregunto...¿Quiero volver a enamorarme?

martes, enero 09, 2007

COBRE




"Germinaba la noche
en ciudades de cáscaras sagradas,
en sonoras maderas,
extensas hojas que cubrían
la piedra germinal, los nacimientos.
Utero verde, americana
sabana seminal, bodega espesa,
una rama nació como una isla,
una hoja fue forma de la espada,
una flor fue relámpago y medusa,
un racimo redondeó su resumen,
una raíz descendió a las tinieblas
."

-Pablo Neruda, Canto General

Silencio.
La Tierra Duerme.
La sierpe silba su canción de cuna, no digas nada, muslo sobre muslo, la hojuela germina en la fémina caída, catarata capilar sobre la faz en nieblas, primor de brea en el rincón primero, mira:

Sola en su sueño, sola en sus carnes, en su feria de carne, en su carnaval oscuro, juego de espejos y curvatura de meridianos secretos, axila y aureola, pezón calendario, edades doradas, los días se suceden en su acomodo esférico, no dice nada la tierra sueño profundo, ¡libera el virgo antes de que comience el tiempo!, el tiempo en germen, el tiempo en humus, el tiempo púbico, el tiempo ombligo, el tiempo en grano, el tiempo a granel, minuto por minuto, persona por persona, trazo por trazo en la sangre y la arcilla, embrión indígena, amor indiano.

miércoles, enero 03, 2007

Ayer arcoiris



Colaboración de Moebius. (Idea original, desarrollo, tendencia psicotrópica, marino natural)

Ya zarpé.
El puerto se va alejando en lentitud pasmosa. No parece que éste barco tenga movimiento, a la popa observo el faro, de una ciudad, tan querida, tan odiada.
Ése faro...
faro de imágenes, faro de ti, faro de sangre, faro tuyo.
Tú; caminando, corriendo, tú alegre, triste, borracha, serena, dormida, derramando,
cantando...
Desnuda, en la cama,
me llamas,
insinuándome tu ardor de magma,
"Tengo frío" Me dices.
Y yo.
Con mis brazos te quemo, abraso tu cuerpo de sirena ambulante, te convierto en ceniza.
Me hago pequeño sobre tu pecho
donde se queda mi energía.
Sin embargo es tanto fuego que no puedes con aquello,
entonces,
cabes en la pama de mi mano ya cristalizada, te cuelas entre mis dedos y el viento te desvanece
para volverte pez.
¡Nooooo!
Y lloro
nadas
te alejas
De nuevo la popa, aquella cuidad es ya un punto en el océano, el faro ha desaparecido
y tú...
El viento fresco y salado me habla a la espalda; "Dónde irá éste barco"
Susurra..................................................................................................
Un sol a la mitad del horizonte, lentamente baja, se esconde orgulloso.
Imágenes.
Cristales.
Cientos de ellos flotando, se mueven despacio, y en ése moverse afloran arcoiris.
Un
g
_r
__i
___t
____o
Arranca de cuajo esa imágen tan hermosa, nada alrededor, calle vacía.
¡Pam!.
Vuelo.
¡Despierta!
¿Cómo, tú, quién es toda ésta gente?
¡¡Socorro!!
Sin embargo mis palabras inútiles no llegan a ningún sitio.
¿Por qué estoy atado?
Y tú lloras, me susurras que me quieres,
por qué no quieres que duerma,
estoy tan cansado.
El barco.
El sol tan bajo oculta casi toda la luz*
Curioso.
No hay estrellas en el celeste.
Será una noche cerrada.
El sol se ha ido.
Desapareció.

martes, diciembre 26, 2006

Cuarentena mi medusa a la anémona en sol

A nena ramone

Antes de abril.
Antes del ocaso.
Antes de la canción "Indie"
Caracolas de crisántemos oyentes;
Una que otra vez desplegaban llanto en la curiosa estopa del curtido campo.
Y en el espacio lejano, en el idioma lejano...ahí...se miraba al tiempo;
Cómo inversa melodía austera del caracol ausente.
Mil atardeceres en labio, mil amaneceres en mejilla suave de abril.
Abril de dunas.
Abril de torrijas.
En el centro del apocalipsis suena la historia.
Híbrida historia.
Pomposo cuento de dos humanos tan sólidos,
tan histéricos,
tan humanos,
humanos,
tan humanos.
Y miraba a la mar de ruinas pasadas,
de lunas violadas,
violetas violadas.
Sobre el suelo del cosmos derramaba su infinito grito.
Y allí ella, cristal líquido, diamante azulado,
sombra de tulipán abochornado.
Un whisky, dos, tres, cuatro...1742
pero al alba,
al unísono del cosmos,
el viento se detiene en libras,
en caducidad cero
Aún así miro por la ventana naval y vive allí...
en únidades de caracol,
en espiral de aumento,
en coyuntura de barniz...
Y sobre mí,
el cadaver bautizado del cometa
·Esmeralda·
caducó.
Historia de elefantes,
fábula de mamíferos enfermos de púrpura.
Cada cual,
vampiro de la esfera,
vampira de la médula...
bebe mi energía que mi cuerpo se agota de tantos dulces labios que me mandas
.

viernes, diciembre 22, 2006

Verano del 77



Algunas veces, simplemente no podía dejar de mirarle,
recargada en sus rodillas como si fueran dos algódones brillantes.
Nos alejábamos del susurro,
impacientes
para posarnos sobre el borde del puente y contar libélulas,
contemplar la fuerza del agua que por las tardes de julio...
se réflejaba en nuestras manos sucias.
Ella, se recogía el cabello húmedo,
insásiable,
cabello de lodo,
cabello de río.
Nunca contábamos los mismos dragones,
ella siempre decía que eran más, que yo los asustaba con mis chapotéos torpes.
Lanzábamos piedras púrpuras hacía la refracción que se desvanecía
de golpe,
la fuerza de sus brazos tostados me próvocaban
que sus hombros renácieran al sol,
como dunas espejeadas.
Al anochecer pasaba por mí,
en su vestido amarillo,
en su moño amarillo,
en su rugir amarillo.
Desde la ventana la dejaba esperando un poco para suspirar...
y de vez en cuando llorar.

Tomábamos ramas de la jacaranda,
una jacaranda ya cansada.
Inventábamos al universo y yo la rescataba.
Comíamos uno frente al otro sobre el pasto incándecente,
ella sonreía mirando hacia arriba,
sonreía a las constelaciones fulminántes,
sonreía río,
sonreía frambuesas.
Pocas noches la acompañé de regreso a casa,
la miraba subir las escaleras de madera,
con el vestido en vaivén de coplas nocturnas,
mostrando más allá que un par de muslos.
Antes de cerrar la puerta me miraba por última vez dejándome...
un guiño de despedida,
una ventisca de lejanía.
Soñábamos con los cometas,
con las caracolas de cristal,
con las anémonas vestidas de frac,
y así todo el verano.
La última noche la besé.
Labios vírgenes,
labios de colchón,
labios perfumados con algodón de feria,
labios de río.
Me miró con un destello*
que sólo ella tenía,
me tomó de las manos,
temblando,
y me confesó al oído;
"Hasta el próximo verano"
.

domingo, diciembre 17, 2006

Ventanas de mi barrio (Fragmento)



...Siempre antes de la medianoche se asomaba, delicado rubí, a oler a las tristes calles que el frío pintaba de una nubosidad casi violeta. Prendía su cigarrillo importado y dejaba que el humo rozára su cara de mieles y jabones traídos de Pakistán. A veces el frío provocaba que su nariz tan blanca como duna de nieve, se volviera roja, abochornada por la noche que parecía contonearla y mimarla. Ella, suave mátiz de primavera en invierno, dulces manos pintadas de motitas que se desvanecían por aquellos trabajos sin terminar. Recostada sobre la baranda, escuchando autos a lo lejos, rociando con su perfume natural las aceras hasta lograr que las plantas se levantaran para inventarla; Ella, soltaba un par de lágrimas que caían hasta volverse aguanieve, caían sin pena, dejando estelas de su tristeza que la noche nunca supo calmar. Entonces terminaba el cigarrillo y dejaba caer la diminuta corteza provocando meteoritos en las hormigas, con el filtro bañado de sus labios mojados por el brillo sabor arándano algún día comprado en París. Cerraba la ventana dejando una ranura envidiable, y con el torso desnudo, tomaba su lienzo siempre azul y volvía a pintar, sueños, cometas, amores pasados. La pequeña luz de su habitación la miraba ajena, sola de playas que se fueron mucho tiempo atrás. Su cabello caía a medio hombro del tiempo hacia la nada, y miraba por horas sus obras, para después romperlas o simplemente guardarlas en su baúl verde agua regalado en Bombay. Y así todas las noches de frío y sonidos lejanos, de amores torturados y viejas princesas orientales que bañaban sus senos con leche de pureza absoluta. Ella, intacta belleza, ojos de té tibio, viviendo en la gran cuidad en donde el tiempo se perdió desde hace mucho...
(Fragmentos de la incertidumbre o de cómo el tiempo sí existe; Ed. Kgargaria Independent Words. Kgargaria, Ciudad Hermes 1959)

miércoles, diciembre 06, 2006

Odios ola caracola inversa del molusco en sangre...


para ojos de maple
"gracias por tus preguntas"
No sé. Hay veces que odio. Odio no tener un "dios" con quien hablar. Odio la decidia de mis visceras. Me odio por creer en un amor químico en donde no hay respuesta. Odio mis ojos rasgados. Entonces cuando no hay nadie, odio estar solo. Me odio por seguir mis sueños de arcoiris en forma tan egoísta. Odio mi actitud derrotista y fatalista. Odio al tiempo que come azufre sobre mis venas llenas de incertidumbre. Al odio que habita en mis oídos para rechazar las respuestas le digo; Te odio. En las alturas de una nueva sombra vive mi odio. Me odio por tener tanto miedo. Miedo. Miedo. Odio a mi dentista y a los yuppies alternativos. A veces camino por tu vientre y odio estar lleno de fantasmas, y así, no poder corresponderte. Me odio por ser tan arrogante y creer en un cosmos en donde mi demiurgo es un hijo de puta. Odio mi retórica de principiante. Odio mis sales austeras. Suelto a la mar mis odios. Como al azahar mis males en medio de un odio que no tiene sentido. Odio mis besos. Odio mi alcoholismo pobre. Me odio por ser tan sensible y no darme cuenta de que la vida no la vivimos, ella nos vive a nosotros. Odio a los medios. Odio tu sangre. Y odio tener que autoflagelarme en ésta entrada de blog transparente. Sin embargo. Tú no me odias, y al final no es tan importante.

lunes, agosto 14, 2006

Venus Dracma




Decadente, pasiva. Ahora ya no sueña, y ectoplásmica me abriga en sus horizontes de sal. Sin embargo la fluorescencia de sus áridos escotes me llama por un sólo nombre que no conozco. Algún bioxido desconocido. O cómo después en el alba brilló de muerte, y así de pálido me quité el último orgasmo que tenía. Venus Dracma inmovil pregrino. Al occidente mil veces y la superficie cósmica. Ella virtual siempre suspiró, siempre me miró y suspiró, neón, suspiraba neón. De azules eléctricos y libélulas que lloraban chispas se fueron con el tristísimo pasar del tiempo que ya no existe. La tibia mandíbula me volvía perifrasis verbal, Venus Dracma lame muerte. Lame sal, lame matriz, lame mí, lámeme...y la caricatura del espacio redondea mi tumba cúbica. Un cielo mar levanta gritos perversos y Venus Dracma suspira para llamarme por el nombre, aulla, suda, gime, y al azahar sus ojos nada, colocan mis pies al aire. Brilla el comera o su península y como felino rasgo las estrellas, Venus Dracma muere en prisa, y al final del mar el horizonte de sal llama el nombre.

martes, julio 18, 2006

Entrevista desde el celuloide a Milos

Recuerdo dos de tres; Milos en entrevista para Planeta Capcioso. Entrevistador: el Hombre Libélula; Año 000. Universos alternos y esporádicos, notas en movimiento. (Mientras esta entrevista fue realizada, bajó la segunda pantalla. Mostró imágenes de destrucción masiva, de asesinatos, amputaciones, abortos, violaciones anales, del cuerpo humano, masturbaciones, mierda, sangre, holocausto, el hongo atómico una y otra vez durante tres días. Al fondo se escuchó Aphex Twin y Chris Clark, ambos estaban desnudos sobre la esencia pura. Sus melodías abrían las puertas, una tras otra.) (Chris Cunningham se retiró de la sala, llevaba consigo un avestruz que sabía decir su nombre.) Las preguntas en estereofónico:
HL. ¿Los espejos?
M. Borges tenía razón, es una lástima que ahora su biblioteca viva dentro de él.
HL. ¿El sueño comulga con la realidad?
M. La vida es un sueño. El sueño es repetitivo. Segismundo lo sabe mejor que yo. (Risas) (Segismundo llega y se dispara en la cabeza, la entrevista sigue mientras él duerme)
HL. ¿El amor carece de sentido?
M. Nada carece de sentido, el amor no existe, pero se siente bien. No lo conozco, el universo fue hecho con conocimiento, no con amor, mi cosmos habla de sabiduría y el amor no es la mejor característica. El ser amoral acumula moléculas, la privatización de las estrellas y un planeta que no sabe amar. No lo necesita.
HL. ¿Antes de ser Dios?
M. Poesía, lo más cercano. Stravinsky o el IDM. Nada anormal, las flores que gozan, el “yo” que no puede fluir, el vivir una y otra vez. Los atardeceres, el metro, la lluvia, el no morir. La televisión que aumenta el deseo del mal. El neón…pero lo que más recuerdo…la soledad.
HL. ¿Alguna enseñanza desconocida?
M. (Lo piensa unos minutos) No. Ese conocimiento es muy elitista y no me invitan desde el Renacimiento.
HL. ¿El tiempo?
M. Qué…no sé de que me hablas. Hace tiempo que no escuchaba ésa palabra. Creo que ya no existe, pero en algún tiempo debió de estar por ahí. (Mira la hora y después avienta el reloj a la oscuridad, está consternado)
HL. ¿Extrañas vivir en la falsedad?
M. Tal vez, pero aquí siempre tengo caramelos.
HL. ¿Ódias tu uni -verso?
M. Me molesta no haber pensado en algo mejor.
HL. ¿Paras en el celuloide constantemente? ¿Derivas de la energía? ¿De verdad no amabas vivir aunque nada fuera real?
M. (Alcanzo a ver que derrama una lágrima antes de irse volando hacia una nebular que ya no existe)
Entrevista dedicada a la memoria de Dios.
00-00
Hombre Libélula.
(El tercer recuerdo no es nada. El tercer recuerdo es la vida terrenal de Milos. Como alguna vez nosotros llegamos a tenerla. Terminará la narración y el botón rojo será presionado.) (Matmos ambientará la sala y la lectura topográficamente, desde su estudio en el quirófano.)

Memorias analíticas, metalmetomímbricas y neónidas ó Milos el Dios que amaba ser hombre

1.- El nacer de las cosas: El agua por sobre todo, el ser viene acuático y sin escamas. La originalidad del sueño y la pregunta. El “yo” en cuestión, el labio inferior callado, deformado por el dedo de algún Ariel. El árbol centrado en la tierra, una sombra cabizbaja. Adán se come a Eva en medio de una lluvia cítrica llena de angustia. Darwin vomita sobre sus textos para después ser amamantado por una gorila ciega. (Baja la primer pantalla y muestra imágenes de animales en estado de putrefacción; principalmente cebras. Greenaway se levanta y se retira de la sala, se le alcanza a ver una gota de sudor en la frente y la corbata desaliñada)
Milos carece de precisión estética. En la llanura de sus fauces sopla el aliento de las vírgenes. El suicida por naturaleza que ama las flores y vive en la falsedad melancólica de los desterrados. Un nacer en medio de la tempestad, una soltura de la paz. La belleza de “La Tempestad” el dulce sueño, la capacidad de ser el universo y la prolífica palabra; “Hijo mío, pareces emocionado, como de consternación. Ten ánimo, nuestras fiestas han terminado. Estos actores nuestros, como te avisé, eran todos espíritus, y se han fundido en el aire, en sutil aire, y, como la construcción sin cimiento de esta visión, las torres coronadas de nubes, los espléndidos palacios, los solemnes templos, y la misma gran esfera, con todo lo que le pertenece, se disolverá, y, como este espectáculo sin sustancia, no dejará atrás ni rastro. Somos de la misma materia de que están hechos los sueños, y nuestra pequeña vida se encierra en un sueño”1. Milos sueña con la vida desde su pequeño universo. (La pantalla sube lentamente y Autechre suena a lo lejos. Shakespeare también se retira de la sala con una grupi de 18 años; Se detiene en el pasillo de caoba para orinar sobre un asiento vacío mientras canta “I´m singing in the rain”)
Continuará...